La combinación entre la energía solar y la ganadería tradicional no solo es posible, sino que está marcando un hito en la forma en que aprovechamos la tierra. Un reciente estudio de tres años llevado a cabo en Australia ha demostrado que instalar granjas solares en terrenos pastoreados beneficia de manera directa la calidad de vida de los animales, el rendimiento del pasto y la producción textil.
A este concepto de doble uso del suelo se lo conoce como Agrivoltaica (o Agrivoltaics), una tendencia global que busca optimizar cada metro cuadrado del campo combinando la generación de energía limpia con la producción agropecuaria.
El experimento: 1.700 ovejas Merinas en la granja solar Wellington
La investigación se llevó a cabo en la granja solar Wellington, ubicada en Nueva Gales del Sur (Australia), en un proyecto desarrollado por Lightsource bp en colaboración con EMM Consulting y Elders Rural Services.
Durante tres años se analizó el comportamiento de 1.700 ovejas de raza Merina —reconocidas a nivel mundial por la altísima calidad de su lana— divididas en dos grupos de control:
- Un grupo que pastoreó en campos abiertos tradicionales.
- Un grupo que pastoreó dentro del parque solar, circulando libremente entre los paneles fotovoltaicos.
¿Cuáles fueron los hallazgos científicos?
Contrario a quienes pensaban que la infraestructura fotovoltaica podría estresar a los animales o degradar el suelo, los resultados mostraron múltiples beneficios:
Lana de mayor calidad y resistencia
Las ovejas que pastorearon bajo las estructuras solares produjeron una lana con fibras más resistentes y un crecimiento superior en comparación con el grupo de control.
Reducción del estrés térmico y protección
Los paneles funcionaron como techos naturales, protegiendo a los ovinos frente a lluvias intensas, granizo y temperaturas extremas durante los picos de verano.
Mayor retención de humedad en el suelo
Las sombras proyectadas por las placas solares reducen la evaporación directa del agua del suelo. Esto permitió que la hierba creciera más verde, retuviera mayor humedad y ofreciera un valor nutricional más elevado para el ganado.
Mantenimiento natural para el parque solar
Las ovejas actúan como un "cortacésped ecológico" reduciendo el riesgo de incendios y evitando que las malezas tapen la radiación que reciben las placas fotovoltaicas, lo que ahorra costos de mantenimiento a la empresa generadora.
Un modelo de negocio rentable y sustentable
Este hallazgo refuerza el valor de la energía solar en el sector agropecuario argentino e internacional. Permite que los dueños de campos o establecimientos rurales logren un doble ingreso sobre la misma superficie de tierra:
- Venta o generación de energía limpia mediante la instalación de módulos fotovoltaicos.
- Producción ganadera sostenible, mejorando el bienestar animal y los rendimientos de la lana o carne.
Conclusión
La agrovoltaica demuestra que el futuro de las energías renovables y el campo no son incompatibles. Al contrario, pueden potenciarse mutuamente generando beneficios económicos, ambientales y productivos en una misma parcela de tierra.
Fuentes y Referencias: Estudio de tres años realizado por Lightsource bp, EMM Consulting y Elders Rural Services en la granja solar Wellington, Nueva Gales del Sur, Australia.